Éxito de un camino o llegamos a un destino que nos creemos que es el éxito.

En la vida nos han dado muchas veces la forma que nos formaron todos los seres que se han vinculado a nuestra existencia. Primero nuestros padres al decidir que debíamos nacer y de que formas nos iban a vincular con la vida. Toman decisiones por  nosotros amparados en nuestra ignorancia del ser, más adelante comienzan a planear el mapa de sus sueños y la búsqueda de no poner los errores y si los aciertos de sus vidas. Pueden ser padres que nos abandonan y el destino nos depara las sorpresas que la vida nos marco. Ahora definimos que nuestra vida es un viaje con destinos inciertos y nos toca lo que las circunstancias que fabricamos, energizamos, nos exponen a las formas que adoptemos en cada una de las estaciones que nuestro tren si es de una vía rígida  de un solo tramo, de nuestra pericia en flanquear los mares con el viento que nos lleva más rápido o lento según nuestras decisiones. Puede ser un avión que vuela alto y corta distancias pero depende de cómo toca el suelo nuestra suerte en el destino. Cada cuál elige que medio debe tener la adrenalina de la vida que desea. En definitiva depende de un viaje, del primer y del último. Paradas, momentos, metamorfosis que inciden en nuestro recorrido y andar. ¿Quién me acompaña, quién me apoya o quienes son los caminantes de reflexión son decisiones propias que se establecen en algún momento de calma y no zozobra. Si viaje fue como lo planificamos, lo estudiamos y corregimos de sus desviaciones podremos afirmar que llegamos a un éxito. Efímero o duradero. Reconocido por nosotros o por terceros. Esto nos implica que el destino del éxito es saber que viaje emprender y el llegar,  nos indica si así lo percibimos una forma de expresar que lo recorrido valida nuestros actos. 
La idea de esto nos hace creer que todo es bueno, valido y seguro. Una realidad que nos da una autoestima alta, establecemos altura entre nuestros pensamientos y acciones, seguimos evolucionando, aprendiendo. Saben de lo corto que es decir tengo éxito si nos dormimos en los laureles de nuestra posición alcanzada. Hay otros que ven diferente esto. Llegaron se vuelven irritables al ser molestados por que se le consulta, se le invita a mejorar a dar nuevos bríos a su vida, pero resuelven volverse sordos, apáticos y en su soledad han dejado de aprender lo más importante. El éxito se construye día a día, minuto a minuto siendo responsable de que el camino nunca tenga enemigos propios y menos de terceros. En definitiva queremos seguir aprendiendo y no dejar de lado los conocimientos que nos aportan todos los seres que contribuyen dentro de lo efímero a resaltar nuestro camino con marcas que dejan las huellas que nosotros deseamos.
Jacobo Marcos Malowany Buchalter
Coaching para empresas, personas y ciudades

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